En Playas de Rosarito se conmemoró el aniversario de la Mojonera de Palóu, un acontecimiento ocurrido el 19 de agosto de 1773, cuando el fraile franciscano Francisco Palóu colocó una cruz de madera para señalar la división entre los territorios misionales administrados por franciscanos y dominicos.
El hecho fue consecuencia del acuerdo alcanzado en 1772 para establecer una división de sus áreas de trabajo. Los franciscanos quedaron a cargo de las misiones de la Alta o Nueva California, mientras que los dominicos asumieron las misiones de la Antigua o Baja California. Palóu fue el encargado de llevar al territorio esta división y marcarla físicamente.
Esta es la segunda ocasión en que se realiza esta conmemoración, gracias a la iniciativa de la Sociedad de Historia de Playas de Rosarito, que preside el Dr. Bernardo Saldaña. Durante el encuentro, Saldaña agradeció al Rancho Orta Gilbert, en El Médano, por brindar el espacio para llevar a cabo esta celebración y contribuir al rescate de la memoria histórica de la región.

La ceremonia contó con la presencia de la secretaria de Cultura de Playas de Rosarito, Mtra. Isabel Peredo Quezada, quien reconoció el valor histórico de este acontecimiento y destacó que mantener viva su memoria contribuye a fortalecer la identidad de la región binacional de las Californias.
La Mojonera de Palóu representa uno de los antecedentes históricos de las divisiones territoriales de esta región. Mucho antes de que existiera la frontera internacional establecida en 1848, este territorio ya contaba con una frontera de carácter misional que separaba las áreas de influencia de las órdenes franciscana y dominica.
La conmemoración busca mantener presente este episodio de la historia regional y promover el conocimiento de un patrimonio compartido que une a las comunidades de Alta y Baja California, recordándonos que la historia de esta frontera es mucho más antigua que la línea política que hoy divide a México y Estados Unidos.

